Túnez, se encuentra en el norte de África, ofreciendo un impresionante contraste por su situación entre el Mar Mediterráneo y el desierto del Sahara. La oferta turística de Túnez es muy variada, concentrándose en turismo de playa, relax, cultural y de aventura.
El sur tunecino es la zona más típica del país por excelencia. Allí todo tiene un sabor diferente, es la autenticidad y la originalidad: el paisaje y el clima están en continua armonía.
TÚNEZ
Capital del país, construida durante el siglo VII.
La Medina: laberinto de callejuelas, repletos de zocos, repartidos por diferentes gremios donde podrá encontrar todo tipo de objetos artesanales del país, el regateo es muy aconsejable.
La Mezquita de Zitouana, reconstruida en el siglo IX sobre su estructura original. Museo de Dar Ben Abdallah, centro de artes y tradiciones populares.
CARTAGO
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, casi todos los restos son de origen romano. Hay seis centros de interés:
El anfiteatro romano, fue uno de los más grandes del imperio.
Las cisternas, constituía el principal suministro de agua durante la era romana.
Las termas de Antonino, impresionantes por su gran tamaño.
El Santuario de Tofet, lugar de sacrificios con un cementerio anexo.
Parque de Majon, parque arqueológico muy próximo al mar.
SIDI BOU SAID
Pueblo pintoresco morisco-andalusi, está en una pequeña colina en las afueras de Túnez capital. Lo que no se puede perder en este pueblo es tomar el té con menta en la terraza mirador de la cafetería Sidi Chabaane, donde se podrán admirar: el atractivo puerto de Sidi Bousaid, el Golfo de Túnez capital, los acantilados, las ruinas de Cartago y el palacio presidencial.
El Museo Nacional del Bardo: este museo se encuentra a 6 kilómetros del centro de Túnez. Alojado en un palacio del siglo XIX con hermosos jardines, ofrece numerosas salas que exhiben impresionantes obras de mosaicos romanos.
DOUGGA
Las ruinas romanas de Dougga, a 105 kms al suroeste de la capital, se consideran las más espectaculares y mejor conservadas del país. Ocupan una prominente posición al borde de las montañas de Tebersouk, dominando el fértil valle de Oued Kalled, donde se cultiva trigo. El yacimiento fue ocupado hasta principios de la década de 1950, cuando los residentes fueron evacuados para contribuir a preservar las ruinas.
SOUSSE
La Gran Mezquita: en el corazón de la Medina, fundada en el año 850 D-C.
El Ribat: fortaleza religiosa-militar, está en la entrada de la Medina, se fundó en el siglo VIII para defender la ciudad de las incursiones de la cristiandad.
El Museo arqueológico de Sousse: está en la medina, en él se describe la historia en mosaicos, la más bella colección del mundo sin duda alguna, un corpus inmenso de obras que van desde el siglo I al IV, vuelve a trazar la mitología religiosa greco-romana y cristiana y la vida de todos los días.
La Medina: callejones y callejuelas, es el corazón de la ciudad, donde tiene lugar la vida económica, religiosa y social y donde se practica el arte del regateo, son tiendas que ofrecen al visitante todo tipo de artículos de artesanía: cerámica, alfombras, babuchas, pipas de agua, cobre, etc.
El Mercado del Domingo: Souk el Ahad: el domingo, una excursión hacia la periferia de la ciudad, ofrece al paseante todo tipo de productos agrícolas, objetos de artesanía, etc.
MONASTIR
El Mausoleo de la familia Bourguiba: Un majestuoso mausoleo en pleno centro de la ciudad de Monastir, donde está enterrado el expresidente de Túnez Habib Bourguiba, que gobernó el país desde 1956-57, fecha de la independencia, hasta el 1987. El Ribat: fortaleza religiosa del siglo IX.
TOZEUR
Tozeur es el oasis de Túnez por excelencia y es mundialmente conocido por sus magníficos palmerales que ocupan más de mil hectáreas de terreno. Más allá de este extraordinario espacio conformado por infinidad de palmeras, aparece el gran lago salado de Chott el Djerid y a continuación la inmensidad del desierto.
Un paseo por la ciudad, nos lleva a descubrir el encanto de la Medina con sus calles siempre estrechas y oscuras o el famoso Museo de Arte y tradiciones de Dar Cheraiet emplazado en el interior de un hermoso palacio y donde es posible contemplar una gran variedad de pinturas, cerámicas, armas, joyas, etc.
Chebika y Tamerza: son los oasis de montañas, unos palmerales que están esparcidos entre las montañas del Atlas, su paisaje ofrece un contraste muy llamativo entre el desierto y el color verde de las palmeras. También se aprecian sus fuentes de agua y manantiales que terminan formando cascadas en algunos puntos de la zona.
Oung El Jemel: bellas y enormes dunas de arena donde se grabó la guerra de las Galaxias. Es interesante disfrutar en esta zona del sosiego del desierto y de la quietud durante la puesta del sol.
Las Casas trogloditas de Matmata: una de las regiones más llamativas de todo Túnez es MATMATA. Situada al sur de Gabes y habitada por tribus bereberes, esta insólita región presenta un paisaje casi irreal y sorprende por sus viviendas subterráneas o excavadas en los valles. Las casas son cálidas en invierno y frescas en verano, están construidas en varios niveles y su mobiliario es muy austero. Bajando por una especie de túnel, se llega a un pozo circular, en torno al cual se han ido excavando las salas y los depósitos para el grano.
DOUZ, dunas y palmeras
El mercadillo del jueves es muy original, los beduinos y nómadas dejan el desierto y se acercan al pueblo para ofrecer sus mercancías y sus productos: animales (camellos y cabras), pieles de animales, cestos, babuchas y calzado del desierto, kelimes, djelabas y turbantes. Estos nómadas aprovechan la ocasión para comprar productos alimenticios y volver a meterse otra vez en el desierto.
FATNASSA
Al finalizar el lago salado de Chott El Djerid, merece la pena asomarse a las dunas de Fatnassa, donde se pueden admirar sus dunas consolidadas y sus manantiales de agua caliente, su suelo se consolida porque es una mezcla de yeso, sal y arena.