Malta
La República de Malta es uno de los Estados miembros de la Unión Europea. Se trata de una pequeña isla densamente poblada del sur de Europa. Está formado por un archipiélago en la mitad del mar Mediterráneo, justo al sur de Italia y al norte de Libia. Debido a su situación estratégica, ha sido gobernado y disputado por diversas potencias a lo largo de los siglos.
El archipiélago maltés se halla situado en el centro del Mediterráneo, a unos 93 km de las costas del sur de Sicilia. Lo componen las tres islas habitadas de Malta, Gozo y Comino (Malta, Għawdex y Kemmuna respectivamente en maltés) y una cuarta isla muy pequeña, junto a Comino y que no se encuentra habitada, llamada Islote Cominotto; siendo la mayor de todas la isla de Malta. En las costas se encuentran numerosas bahías que proveen buenos puertos. El terreno está caracterizado por bajas colinas con campos de terrazas. El punto más alto es el Ta'Dmejrek en la isla de Malta a 253 m, cerca de Dingli.
El clima local es templado mediterráneo con inviernos lluviosos y agradables (~14 °C) y veranos secos y cálidos (~25 °C): en efecto sólo hay dos estaciones, que hace a las islas atractivas para los turistas, especialmente durante los meses cálidos.
En la actualidad la industria del turismo es una de las principales fuentes de ingresos de los habitantes de la isla. Y gracias el bajo precio de los autobuses y a su gran disponibilidad, se puede visitar toda la isla fácilmente.
En la Catedral de San Juan, construida en el 1577, se puede apreciar el lienzo de La decapitación de San Juan, del maestro Michelangelo da Caravaggio, quien vivió unos meses en la isla pero fue expulsado por cometer asesinato.
En la sede de gobierno, ubicada en el antiguo Palacio del Gran Maestre la Armería, se pueden apreciar más de 5.000 armaduras de la Orden de Malta. En La Valeta se encuentra el museo de Bellas Artes, el museo de Arqueología, el Fuerte San Elmo y el Museo de la Inquisición.
En cuanto a historia, los museos Marítimo y del Gran Sitio de 1565, revelan el pasado belicoso de las pequeñas islas. El Museo Nacional de la Guerra y el Refugio de la Segunda Guerra Mundial muestran información sobre conflictos más recientes.
En las noches, la localidad de San Ġiljan esta poblada de restaurantes, clubes nocturnos y discotecas y la gente disfruta de la fiesta hasta las tantas de la madrugada.
La cultura de Malta refleja las variadas influencias de los países que gobernaron Malta hasta 1964, principalmente de Italia y del Reino Unido. Los malteses son de mayoría católica y la influencia de la iglesia es fuerte, por ello el divorcio y el aborto están prohibidos por la ley.
El uso del italiano ha declinado como resultado de la influencia británica y de la política anti-italiana oficial, mientras el inglés se convierte en la lengua co-oficial de la educación, junto con el maltés desde 1934. Sin embargo, en Malta se ve ampliamente la televisión italiana la cual se transmite en el país desde los años 1960. Por lo tanto, la televisión italiana ha traído una reaparición del italiano en Malta. Los festivales locales, similares a los de la Italia meridional, son corrientes, celebrándose bodas, bautizos y, más prominentemente, los días de los santos.
Ocupada por casi todos los imperios que han escrito la historia de Europa, Malta refleja en sus rincones y monumentos la huella de las civilizaciones que han pasado por el archipiélago, un pequeño país de tan solo 317 kilómentros cuadrados, pero de tan grandes posibilidades, concentradas en cinco islas: Malta, Gozo, Comino, Cominetto y Filfla.
Malta, es hoy un soplo de aire fresco en el Mediterráneo, a medio camino entre Europa y África. No es de extrañar, por tanto, que despierte dudas acerca de su identidad, aunque el país proclama la suya propia. Malta es un destino para los colores, un auténtico caleidoscopio visible en el verde de su vegetación, el turquesa de sus aguas y el rojizo de la tierra y las playas, tonos más intensos, aún si cabe, bajo el tibio sol mediterráneo. Pero también destaca el color de la piedra, presente en monumentos tan impresionantes como la Catedral de San Juan, en La Valetta, en las iglesias que se levantan por doquier en todo el archipiélago, y en paisajes naturales como las salinas de la isla de Gozo, donde roca y agua se entienden a la perfección.
Un paseo por Malta es un periplo en el tiempo; es viajar por 7.000 años de historia, que aún sigue viva en sus calles y costa.
Gozo
Gozo es una isla del archipiélago de Malta en el mar Mediterráneo, es la segunda en tamaño del país. En idioma maltés la isla es llamada Għawdex (pronunciado ao-desh).
Gozo tiene un área de 67 km² y tiene una población de 30.000 personas, de las cuales 6.000 vivien en su capital Rabat, también llamada Victoria.
Está a 6 km al noroeste de la isla de Malta y posee una forma oval, con 14 km de largo y 7.25 km en su punto más ancho.
La isla fue habitada desde el 5000 adC, que dejaron algunas estructuras megalíticas en Ggantija. Los primeros habitantes del Neolítico probablemente cruzaron desde Sicilia. En julio de 1551, los otomanos y piratas bárbaros conquistaron la isla y esclavizaron entre 5.000 y 6.000 habitantes, enviándolos a Tarhuna en Libia. Fueron enviados desde el puerto de Mġarr Ix-Xini.
La historia de Gozo ha estado muy apegada al resto de Malta, y ha estado unida a Malta desde tiempos inmemoriables, con la excepción de un corto período de autonomía entre el 28 de octubre de 1798 y el 5 de septiembre de 1800.
En Gozo, se pueden apreciar la mayoría de los Templos Prehistóricos en Malta, considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como los templos megalíticos de Ggantija, en las afueras del pueblo de Xaghra.
Lo más llamativo de esta pequeña isla son sus espectaculares arcos de piedra en los acantilados, destaca la famosa Ventana Azul.