JORDANIA
La tierra que llegó a ser Jordania forma parte de la ricamente histórica región Creciente fértil. Su historia comenzó alrededor de 2000 A.C., cuando amoritas semíticos se establecieron alrededor del río Jordán en el área llamada Canaán. Subsecuentes invasores y colonos incluyeron a los hititas, egipcios, israelitas, asirios, babilonios, persas, griegos, nabateos, romanos, árabes musulmanes, cruzados cristianos, mamelucos y a los turcos otomanos.
Aproximadamente, en el 312 adC, los nabateos se refugiaron en Petra, escapando de los reyes seléucidas.
Jordania posee una árida planicie que cubre las regiones centrales y orientales de su territorio, por lo que solamente el 3.32% de las tierras son cultivables. En el oeste, existen regiones altas. El Gran Valle del Rift y el río Jordán son las fronteras naturales occidentales de Jordania. El punto más bajo es el mar Muerto (-408 msnm) y el punto más alto es la montaña Jabal Ramm con 1.734 metros de altura sobre el nivel del mar.
Gracias al Golfo de Aqaba, posee una salida al mar Rojo, también posee costas en el mar Muerto. En total, Jordania posee 26 km de costas.
Los jordanos son en su mayoría árabes (98%), excepto por pequeñas comunidades de chechenos, circasianos, armenios, y kurdos que se han adaptado a la cultura árabe.
El idioma oficial es el árabe, pero el inglés generalmente es hablado como segunda lengua por las clases comerciantes o miembros del gobierno.
La religión dominante es el Islamismo suní (93,5%), seguida por el Cristianismo (4,1%), siendo la mayoría greco-ortodoxos, pero existen minorías de católicos, coptos, armenios, protestantes y sirios ortodoxos. Un 2,4% restante son chiíes y drusos (est. 2001).
Alrededor del 70% de la población de Jordania es urbana; menos del 6% de la población rural es nómada o seminómada. La mayoría de la gente vive donde las precipitaciones ayudan a la agricultura. Alrededor de 1,7 millones de personas están registradas como refugiados palestinos y desplazados residentes en Jordania, la mayoría como ciudadanos.
Población: 5.906.760 (Julio 2006 est.), 5.460.265 (julio 2003)
Jordania, reino hashemita, es un joven país con densa herencia histórica, un puente entre el mar y el desierto. Aquí descubrirá monumentos procedentes de todas las épocas, coronados por la ciudad de Petra. También podrán conocer la Jordania moderna, segura y hospitalaria. Jordania es un país de cultura, belleza y contrastes sorprendentes. Pocas naciones pueden presumir de una historia tan vasta y rica.
El turismo es un sector de importancia clave para la economía jordana. Unida a la estabilidad política del país, su geografía la convierte en un destino turístico de gran atractivo. Las principales actividades turísticas en Jordania incluyen la visita de numerosos lugares ancestrales y enclaves naturales sin explotar, pasando por el acercamiento a los lugares religiosos y culturales y sus tradiciones.
Sus atractivos más conocidos incluyen:
Visita de antigüedades
Petra en Ma'an, el hogar de los nabateos, es una ciudad completa excavada en una montaña. Las rocas son de color, la mayoría rosado y la entrada a la antigua villa se hace a través de una abertura larga y estrecha en la montaña, llamada el Siq. La ciudad comprende varias estructuras, todas (salvo 2) excavadas en la roca, incluyendo la Tesorería, que es una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo. Verlas en Nuevas maravillas del mundo.
Umm Qais, una ciudad situada en las ruinas de la antigua ciudad helenística-romana de Gadara.
Ajlun, famosa por el Castillo islámico de al-Rabadh. Jerash, es una ciudad greco-romana pura,famosa por su antigua arquitectura romana, con arcos y columnas, con sus monumentos y ambientes magníficamente conservados.
Amán,es tanto una ciudad romana, con sus teatros, foros, templos y avenidas, como musulmana, con coloristas y variadas mezquitas y el Alcázar, como cristiana, con sus bellas iglesias bizantinas.
La Ruta de los Castillos y de los caravasares permite contemplar un desierto lleno de castillos, tanto musulmanes (Omeyas), como bizantinos, como de los Cruzados. Omeya es el de Qasr Amra, con pinturas del siglo VIII; de los Cruzados el de Kerak y musulmán el de Qars Haraneh; y de origen romano el de Ashra'h. La ruta prosigue por el Mar Muerto, de aguas tan intensamente saladas que permiten flotar sin esfuerzo ni movimiento. Tiene propiedades balneoterápicas. El itinerario concluye, tras atravesar el desierto puro de Wadi Rum, en Aqaba, en el golfo de este mismo nombre en el Mar Rojo. Es un extraordinario lugar de playa, cuidadosamente planificado y equipado. Es también importante centro para la práctica del submarinismo.
Formalidades
Pasaporte: con validez superior a 6 meses después del regreso (sin sello de Israel). Visado turístico: a tramitar a la llegada y válido para una sola entrada al país.
Aduana: prohibido importar alimentos y exportar antigüedades. Es obligatorio declarar la cámara de vídeo a la entrada.
Vacunas obligatorias: ninguna.
Consejos: Recomendable llevar euros, aunque se aceptan otras divisas. La mayoría de hoteles y grandes comercios aceptan normalmente las trajetas de crédito.
Sanidad: No es aconsejable beber agua corriente. Es preferible beber agua embotellada y bebidas calientes como el té, café, etc.
Vestimenta y costumbres: Al ser un país musulmán se recomienda vestir con sobriedad sobretodo en las ciudades.
SIRIA
La República Árabe Siria es un país del Oriente Medio en la orilla oriental del mar Mediterráneo que comparte fronteras con Israel, Líbano, Jordania, Iraq y Turquía.
Siria es un país en ruinas esparcidas por todo el territorio: numerosas murallas, castillos abandonados, teatros tambaleantes y fortalezas derruidas. Siria se erigió bajo el dominio de constructores de imperios llegados desde Roma, Persia, Egipto, Turquía y Babilonia, dejando todos ellos su huella arquitectónica. Las reliquias de la Palmira romana constituyen uno de los yacimientos arqueológicos más importantes; además, Siria presume de albergar una de las ciudades habitadas más antiguas, el castillo de los cruzados más valerosos, el teatro romano mejor conservado
Siria posee una población de 19 millones de habitantes, la mayoría de los cuales hablan el árabe. Además la mayoría de la población profesa el Islam, siendo el Sunnismo el grupo musulmán mayoritario en Siria. Musulmanes no sunnitas en Siria están los drusos, alawitas y chiítas. Hay en Siria minorías de las etnias asiria, armenia, turca y kurda junto a miles de refugiados palestinos.
Siria forma parte de Asia, en concreto de Medio Oriente. El nombre de Siria es tan antiguo como su historia, encontrándose multitud de referencias en la Biblia. Anteriormente, formaba parte de un territorio mucho más amplio, que incluía además los actuales Chipre, Líbano, Jordania,Irak y Palestina, cuyo nombre era Bilad al Cham o Territorio del lunar, por ser su capital, Damasco, también llamada Cham, un oasis en medio del desierto. Siria formó parte, junto con Egipto, de la República Árabe Unida entre 1958 y 1961.
En el país se distinguen, de oeste a este, tres regiones: en el oeste se encuentra una llanura litoral, separada del interior por el Yabal Ansariyya, una doble cordillera en cuyo interior se abren diversos valles; el centro del país está formado por una accidentada meseta con varios picos volcánicos que está recorrida de noreste a suroeste por una cordillera en la que se distinguen diversas formaciones: Yabal Abd al-Aziz, Yabal Visir, Yabal Buwayda, Yabal Saar, Yabal al Sarqi y Yabal Garbi; la región del este está constituida por el valle del Éufrates. Este es el principal río que surca el país, que penetra por el este y toma dirección noroeste; también es importante su afluente Jabur y el Orontes en el oeste. En el extremo noreste la frontera con Turquía la forma el curso del Tigris. En la parte oeste del país el clima es mediterráneo, pero conforme se avanza hacia el este se vuelve más seco y caluroso. De sur a norte, en el tercio oeste del país, fluye el rio Orontes.
La población se concentra en los territorios situados en el oeste; la tasa de crecimiento vegetativo es muy alta. En cuanto a la economía, el país está en vías de desarrollo, aunque desde 1973, y debido a problemas políticos que le han hecho destinar parte de su presupuesto a gastos militares, la inflación ha frenado ese progreso.
La población siria es en su mayoría de origen árabe (90,3%), si bien al norte del país conviven las minorías kurda, armenia y turca, cada una con su propia lengua. Además, miles de palestinos están diseminados por todo el territorio sirio.
La religión islámica es predominante: los musulmanes obedecen principalmente a la ortodoxia sunnita, aunque también hay drusos, alawitas, chiítas e ismailitas. El cristianismo en sus diferentes confesiones (ortodoxos, maronitas, católicos de rito armenio, siríacos, etc.) es minoritario y se circunscribe a las provincias periféricas y a algunos barrios urbanos.
Su agricultura, favorecida desde 1978 por la construcción de la presa de Tabka, que permite regar amplias superficies, se dedica prioritariamente al cultivo de cereales, algodón, olivos y hortalizas. Cuenta con ganadería ovina, caprina y bovina. De su subsuelo se extrae asfalto, sal gema, petróleo, fosfatos y gas natural. La industria, también en desarrollo, es principalmente textil, alimentaria, cementera, de construcción y de refinado de petróleo. En los últimos tiempos algunos países, como Rumania o la República Federal de Alemania, han hecho inversiones en sus industrias azucareras, de cemento y de fosfatos y gas natural; las extracciones de petróleo, sin embargo, no han dado los resultados esperados
Las realizaciones artísticas y culturales de Siria antigua son numerosas. Los arqueólogos han descubierto que la cultura siria rivalizó con la de Mesopotamia y la de Egipto, sobre todo alrededor de Ebla. Además, muchos artistas sirios han contribuido en el pensamiento y la cultura helenística romana. Cicerón fue un alumno de Antíoco de Ascalón en Atenas. También los libros de Posidonio influenciaron mucho a Tito Livio y Plutarco.
Los sirios también han contribuido en la literatura y en la música árabe y tienen un gran tradición de poesía oral y escrita. Los intelectuales sirios emigrados a Egipto, jugaron un papel fundamental dentro de la Al-Nahda, o renacimiento cultural y literario de los árabes en el siglo XIV. Los autores sirios más célebres son Adonis, Haidar Haidar, Ghada al-Samman, Nizar Kabbani y Zakariyya Tamer.