Venecia
Situada en el Mar Mediterráneo, al norte del adriático encontramos la misteriosa ciudad de Venecia con sus 120 islas unidas por el mar y los puentes. Podremos sumergirnos en una ciudad llena de cultura y arte, única en el mundo y llena de belleza e historia. Un atractivo turístico lleno de magia que no puedes dejar escapar. La mejor forma de conocer Venecia es perdiéndose por sus calles estrechas y navegando por los canales. Así descubriremos sus palacios de estilo renacentista, clásico y barroco, su cultura y aspectos únicos de la ciudad.
El medio de transporte más utilizado es el famoso vaporetto, un barquito muy eficiente que nos permitirá recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad.
El arte siempre ha estado presente en Venecia. La llamada Escuela Veneciana se desarrolla a partir del siglo XV hasta su máximo apogeo en el siglo XVI. Artistas como Tiziano, Tintoretto y Veronés, entre otros muchos, pusieron su toque personal creando un estilo propio veneciano lleno de luz tamizada y colores pastel que causó sensación en toda Europa.
Dubrovnik
Dubrovnik está situada a orillas del mar Adriático. Muchos denominan la perla del Adriático a esta bella ciudad rodeada de peñascos de piedra caliza y del azul del mar. Dubrovnik nos envolverá así en naturaleza, historia, arte y fascinante cultura.
Dubrovnik se caracteriza por ser muy accesible para el viajero. El centro turístico se encuentra dentro de la zona amurallada y es de tránsito fácil. Podremos conocer el barrio antiguo paseando por su calle más principal y libre de vehículos, Stari Grand, también conocida como Placa, donde se reúne la actividad turística, comercial y de ocio. De esta calle principal parten numerosas callejuelas empinadas que nos harán recorrer todos los encantos de la ciudad.
Su maravillosa muralla nos cautivará. Caminando sobre ella podremos ver las maravillosas vistas que nos regala y el casco histórico de esta ciudad medieval declarada Patrimonio de la Humanidad.
La puerta de Pile, es el mejor acceso a la ciudad. Una vez dentro descubriremos bellísimos monumentos como palacios, monasterios, iglesias, calles llenas de vida que invitamos a recorrer.
Con el crucero visitaremos esta ciudad que no nos dejará indiferentes, ya que cada esquina, cada piedra, cada callejuela nos evocará épocas pasadas. En su memoria se quedarán impresas las vistas de gran belleza de la Costa Dálmata que harán volar su imaginación a tiempos remotos.
Corfú
Nuestro crucero nos llevará a la isla más septentrional y la segunda más poblada de Grecia, la isla de Corfú.
Debido a su geografía tortuosa y zonas montañosas la isla se divide en tres partes. En la zona norte abundan pequeños valles muy verdes, costas con pequeñas y grandes bahías llenas de olivos. La parte sur es la más fértil pero al ser más estrecha tiene menos vegetación. Y si nos vamos a la parte central veremos que está cubierta de colinas frondosas y mucha vegetación.
La capital de la isla, Corfú, es una de las ciudades más bellas de Grecia y está construida en el centro de la isla, en el mismo emplazamiento que la ciudad antigua, y conserva parte de la fortificación situada muy próxima a la necrópolis.
Esta isla combina el disfrute de preciosas playas de aguas transparentes con el turismo cultural. Podrán disfrutar de las monumentales fortalezas venecianas del siglo XV perdiéndose por callejuelas estrechas y medievales. Y no debemos dejar de dar un paseo por la avenida del puerto, próximo a la muralla, y observar la panorámica de la ciudad con sus castillos, el Antiguo y el Nuevo. Estas fortificaciones dan a Corfú un toque diferente frente a las otras Islas Griegas.
Otro de los lugares más excepcionales, es el pueblo de Kanoni que posee bellos parajes naturales.
La isla esconde además otros hermosos lugares que podrán descubrir como por ejemplo la Bahía de Paleokastritsa, conocida por la Capri de Grecia y famosa por la increíble puesta de sol que se puede ver desde allí que de tan bella parece irreal.
Santorini
Una de las joyas de nuestro crucero es sin duda este pequeño archipiélago formado por cinco islas volcánicas.
Santorini se creó debido a una erupción volcánica que culminó con la explosión de la caldera de un volcán primigenio, de ahí sus escarpados paisajes salpicados de enormes precipicios.
La capital de Santorini, Thira, se encuentra en la cima de la preciosa isla donde se puede disfrutar de sus preciosas vistas a la bahía. Podemos acceder a ella en funicular utilizando como curioso medio de transporte un burro o recorriendo los 588 peldaños que separan el puerto de la ciudad.
Los pueblos de Santorini aún conservan su autenticidad, con preciosos edificios blancos y azules y estériles rocas volcánicas. Es un lugar extremadamente fascinante y pintoresco. Descubriremos un lugar mágico que nada tiene que ver con el resto de las Islas griegas, un lugar idóneo para contagiarse del carácter sosegado y hospitalario de sus habitantes.
Podremos pasear por sus estrechas calles admirando su arquitectura más propia de las costas de Marruecos y Túnez así como quedarnos embelesados con sus puestas de sol únicas y sus cristalinas aguas.
Esta bella isla griega ofrece también una animada vida nocturna centrada en la plaza de Thira con gran cantidad de divertidos bares y discotecas.
Los habitantes de Santorini tienen un excelente servicio de autobuses económico y eficaz. Todas las líneas pasan por la ciudad de Thira aunque podremos recorrer la isla a pie ya que las distancias no son muy grandes.
Mykonos
Conocida mundialmente como la Ibiza del Egeo, uno de los destinos más populares del Mediterráneo. Las calles de su capital son consideradas las más bonitas de las Islas Griegas y gozan de un gran ambiente nocturno muy desenfadado.
Es fácil perderse en sus laberintos de paredes blancas relucientes, salpicadas de ventanas y cúpulas azules y balcones que desbordan de flores.
Por estas calles no resultará extraño cruzarnos con un simpático pelícano que se ha convertido en el símbolo de la ciudad junto con los famosos molinos de viento.
Además de por la indudable belleza de su capital Hora, los turistas llegan a Mykonos para disfrutar de sus playas de arenas doradas y agua cristalina. Sus espectaculares paisajes y colinas nos envolverán entre las aspas de sus molinos.
Una buena forma de conocer la isla es dirigirse a su puerto y embarcarse en una de las pequeñas barquitas que recorren las costas de la isla aunque también es posible recorrerla a pie ya que las distancias son muy cortas.
No debemos perdernos la visita obligada al Santuario de Delos en honor al dios griego Apolo, al que podemos llegar tras un delicioso paseo en barca.
Rodas
La isla de Rodas (Ρóδος en griego) es la isla griega más extensa del Dodecaneso. La capital de la isla se llama también Rodas y es igualmente la capital del nomo del Dodecaneso. Rodas se extiende en dirección NE-SO al sur de la costa turca, frente a la antigua región de Caria, de la que la separa un canal de 15 km de anchura. Tiene una longitud de 78 km, su ancho es de 39 km (entre los cabos Monolithos y Lindos) y una extensión global de 1398 km². La distancia que la separa de Atenas es de 490 km.
Una cadena montañosa discontinua atraviesa la isla en dirección N-S. El pico más alto se sitúa en la vertiente occidental y se llama Ataviros (1215 m). Rodas no posee grandes corrientes de agua sino más bien torrentes que están en su mayor parte secos durante el verano. Sus primitivos habitantes eran los legendarios telquines (telchines) y habrían ido desde Creta. Los telquines eran nueve, y una hermana, Halia, que se emparejó con Poseidón y que tuvo seis hijos y una hija llamada Rhodos que dio su nombre a la isla. También se dice que Rodas que Helios, dios del Sol, la descubrió cuando ésta emergía en el Mediterráneo y Zeus se la concedió y allí engendró ocho hijos junto a Rodo, la ninfa que da nombre a la isla. Es más probable que el nombre derive del griego rhodos (rosa) ya que la rosa aparece como símbolo en las monedas.
Su fama de ser el lugar más soleado del Mediterráneo no es en balde, pues sol, arena y mar forman una tríada perfecta para aquellos que se sientan llamados por su aspecto paradisíaco de la isla. La mixtura culturas y civilizaciones que poblaron esta tierra de situación privilegiada no solo dejaron huella en los edificios, sino el carácter de los pobladores actuales conscientes de su climam gastronomía y bellas panorámicas junto a un mar azul que suscita los más bucólicos sueños. Pero si lo que se refiere es comprobar retazos de la historia la Fortificación de los Caballeros de San Juan que aún se mantiene en la ciudad vieja y la leyenda del Coloso de Rodas, estatua que se construyó en honor a Helios, tan grande era que los barcos pasaban entre sus piernas y de toos el mundo venía viajeros para ver el gigantesco monumento. Era una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo y la tradición cuenta que fue destruida tras un terremoto. En el puerto de Mandraki dos columnas con sendos siervos se levantan en el lugar donde supuestamente se situaron los pies de la estatua. En torno a Madraki se sitúa el casco antiguo de la ciudad, con su muralla medieval de 12 metros de espesor y numerosas puertas construida por los Caballeros de San Juan. Se puede disfrutar del mejor pescado fresco en el restaurante Estiatopio Ippotikon en la parte antigua de Rodas y, en Ta Kionupia, al sur de la ciudad, donde podrá saborear típica comida griega y una extensa carta de vinos con más de ochenta variedades de caldos griegos entre los que no se pierda una copa de Metaxa, un brandy de pétalos de rosa típico de la isla, o Retsina, un vino aromatizado con resina de pino.
Otros destinos imprescindibles son la ciudad de Lindos, con su acrópolis a 125 metros de altura por encima del pueblo donde disfrutará además, de los paisajes por donde pasó el famoso Zorba encarnado por Anthony Queen. Acérquese al Monasterio de Skiadi en un camino sin asfaltar pero que ofrece una puesta de sol totalmente inolvidable.
Atenas
La capital de Grecia fue bautizada con este nombre en honor a Atenea, la Diosa de la Sabiduría según la mitología clásica griega.
Atenas es hoy una gran ciudad que refleja en sus calles la mezcla de las distintas culturas y gentes que han pasado por estas tierras.
Aunque Atenas haya sido la capital europea que más cambios ha sufrido en los últimos años, avances en infraestructuras impulsadas por los Juegos Olímpicos de 2004 que en ella se celebraron, esta gran ciudad aún atesora la atmósfera de una urbe pequeña en algunos de sus barrios. La visita de Atenas es por sí sola un motivo para el viaje a Grecia. Atenas es una metrópolis activa con un denso tráfico por lo que la forma ideal de conocer la ciudad es utilizar el metro y el tranvía para desplazarse. Además podemos contar con un amplio servicio de autobuses y trolebuses. Puesto que la distribución urbanística de las zonas más antiguas da lugar a calles estrechas y laberínticas también es recomendable recorrela a pie.
La ciudad de Atenas posee una amplia zona peatonal ubicada en el barrio antiguo que esde las más grandes de Europa lo que permite disfrutar de un maravilloso paseo. Podremos admirar la Acrópolis, el Ágora y el templo de Zeus Olímpico, monumentos conocidos a nivel mundial. En la Acrópolis reinan las cariátides del Erecteion, y el Partenón, antiguo templo de Atenea, uno de los lugares más maravillosos del mundo, donde uno puede pararse a reflexionar sobre el significado de la belleza inspirado por tanta como le rodea.
Tendremos la oportunidad de conocer la ciudad donde se originó la democracia y la cuna de la civilización occidental. Nos permitirá visitar los lugares clásicos y modernos más destacados. La animada vida cotidiana de Atenas bulle además en sus mercados y tabernas, sobre todo en las del barrio histórico y más turístico de Atenas, la Plaka.