Palermo es una ciudad capital de la región autónoma de Sicilia y de la provincia de Palermo. Su historia milenaria le ha dotado de un considerable patrimonio artístico y arquitectónico que abarca desde restos púnicos hasta casas de estilo Art Nouveau, pasando por residencias de estilo árabe y normando, iglesias barrocas y teatros neoclásicos. Para actividades culturales, artísticas y económicas fue una de las ciudades más grandes del Mediterráneo y hoy es uno de los principales destinos turísticos de la región, la nación y Europa.
Son de interés turístico las catacumbas de los Capuchinos, con momias conservadas en distinto grado; la catedral de estilo árabe-normando; el Palazzo dei Normanni (con, en su interior, la preciosa Cappella Palatina); las iglesias Martorana (con espléndidos mosaicos en su interior), San Cataldo, San Juan de los Eremitas, Iglesia de San Ignacio, San Francisco de Asís, San Giuseppe dei Teatini y Casa Professa; los Quattro Canti; la fontana Pretoria; los teatros Politeama y Massimo; la preciosa playa de Mondello. Entre los museos más importantes de Palermo se pueden citar el Museo Arqueológico, la Galería Regional de Sicilia (Palazzo Abatellis), y el Museo Internacional de Marionetas.
La Catedral de Monreale es uno de los mayores logros del arte normando en el mundo. Es notable su fusión con el arte árabe que imperaba en Sicilia antes de la conquista de la isla por parte de los normandos. La iglesia fue fundada en 1172 por Guillermo II, y muy pronto, junto a ella se levantó un monasterio benedictino. La catedral es famosa por los impresionantes mosaicos dorados que cubren todo su interior, en los que se pueden contemplar escenas tanto del Antiguo Testamento, como del Nuevo Testamento.
El claustro, junto a la catedral, se apoya en 228 columnas, decoradas profusamente, y rematadas en unos capiteles muy trabajados. Sobre estos se apoyan unos arcos que denotan una fuerte inspiración árabe.
El templo dórico hexástilo inacabado de Segesta (de finales del siglo V a. C.] está construido en un cima justo fuera de la ciudad de la antigua Segesta con una vista muy bella sobre el valle. Es uno de los templos griegos mejor conservados. Seguramente por varias causas a la vez: por su aislamiento arriba de un cerro, sin tentaciones de utilizarlo para materiales de construcción locales, y porque nunca ha sido profanado debido a que no se había completado. Sería un templo períptero si nunca hubiera tenido una nave rodeándolo. Pero nunca se le puso tejado, y sus columnas permanecen en bruto, esperando ser estriadas.
Fue construido por la gente de Elimia, probablemente alrededor de 430-420 a. C., pero nunca se acabó. Es un templo dórico de un tipo períptero con columnas de 6×14 sobre una base 21×56. La estructura del templo está intacta con el tímpano en su lugar. Las columnas no son estriadas, los tabuladores utilizados para levantar los bloques están todavía presentes en la base, y no hay ninguna traza de una nave o un techo. El templo de Segesta es, en su construcción, estilo, y medida, un producto estándar de finales del siglo V a. C., excepto por su estado inacabado y su notable estado de conservación que le hace uno de los templos helénicos que sobreviven más importantes del mundo.
El Valle de los Templos es un conjunto arqueológico situado cerca de Agrigento, en el sur de Sicilia. Agrigento se comenzó a construir a partir del año 580 a. C. en el territorio que se conoce como la Magna Grecia; todos los templos del valle fueron construidos con posterioridad a esta fecha. La «zona arqueológica de Agrigento» está considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1998 y es uno de los principales destinos turísticos de la isla; comprende el parque arqueológico del Valle de los Templos y otros vestigios situados sobre la acrópolis y en diversos lugares de la ciudad.
Comprende una amplia zona sagrada en la parte sur de la antigua ciudad donde se construyeron, durante los siglos VI y V a. C., siete templos griegos monumentales hexástilos en estilo dórico. Actualmente excavados y en parte restaurados, constituyen parte de los edificios griegos más antiguos y mejor conservados fuera de la propia Grecia. Sus denominaciones y respectivas identificaciones, excepto la del Olimpieon o Templo de Zeus Olímpico, se cree que son meras especulaciones humanísticas, aunque siguen siendo utilizadas habitualmente. Los templos mejor conservados son dos edificios muy parecidos, atribuidos tradicionalmente a las diosas Juno Lacinia y Concordia (aunque los arqueólogos creen que esta atribución es incorrecta). Ambos fueron construidos según un diseño períptero hexástilo.
La villa romana del Casale es una villa tardo-romana cuyos restos se sitúan en la localidad siciliana de Piazza Armerina. Desde 1997 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Es famosa sobre todo por la excepcional colección de mosaicos que alberga, perfectamente conservados a través del tiempo gracias a una capa de barro, producto de una inundación antigua.
Catania es laa segunda ciudad de Sicilia se asienta bajo la atenta mirada del Etna. Recorre sus casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Como punto de partida la Piazza del Duomo, centro histórico,social y artístico de la ciudad, donde encontrarás la Catedral, dedicada a Santa Ágata, y el emblema de la ciudad: la fuente del Elefante de Vacarini. Esta amplia plaza barroca es el origen de las principales calles de Catania. Otras visitas inexcusables son el mercado de la Pescheria, el teatro y anfiteatro romano, los Jardines Bellini, la Vía Crociferi con su hilera eterna de iglesias, el Castillo Ursino y multitud de palacios barracos.
Siracusa posee una historia brillante y antiquísima, un patrimonio arqueológico y artístico importantísimo, una situación y un clima privilegiados(junto con Atenas y Almería, la ciudad de Europa con más horas de sol). Pero especialmente su encanto se encuentra en la península de la Ortigia, la isla donde está la ciudad griega, medieval y barroca. Recorre sus calles que siempre te llevaran al mar. En el extremo de la Ortigia encontrarás el castillo de Maniace, que defiende la península Siracusa. Y por poner un toque de romanticismo a esta ciudad, acércate a la Fuente Aretusa, un estanque con patos, peces y plantas de papiro. La leyenda de amor entre la Ninfa Aretusa y el Dios del río Alfeo está inspirada en esta fuente.
Taormina es una ciudad situada en la costa este de la isla de Sicilia (Italia), en la provincia de Mesina, a medio camino entre Mesina y Catania. Está casi en el límite de la provincia de Catania, se extiende por el monte Tauro, a 200 m de altitud, y se halla en un balcón sobre el mar, enfrente del volcán Etna. Es un centro turístico muy importante desde el siglo XIX. Posee magníficas playas (accesibles mediante teleférico) y un patrimonio histórico muy rico, cuyo máximo exponente es el célebre teatro greco-romano. Además, se conserva un castillo árabe, que ocupa el lugar de la antigua ciudadela o Arx. Fueron los viajeros del siglo XVIII los que descubrieron este lugar donde puedes sentarte en un teatro romano, entre almendros y naranjos en flor, sobre el mar azul y frente a un volcán en actividad continua.